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Cumbre Estambul 2015

15mai

Mujeres de 50 países de todo el mundo han hecho hincapié en la necesidad de que las mujeres sean parte de todos los niveles de toma de decisiones en la acción humanitaria, tanto como actores y beneficiarios a fin de garantizar la rentabilidad, durante una cumbre internacional celebrada en Estambul.
Más de 300 mujeres procedentes de 50 países se reunieron en Estambul el 9 de mayo y 10 en el marco de una cumbre internacional para hacer frente a los problemas que enfrentan las mujeres en todo el mundo e identificar las posibles soluciones a estos problemas.
La cumbre internacional titulada « Cumbre de Estambul 2015″ fue organizado conjuntamente por la Fundación de Periodistas y Escritores (GYV) Plataforma de la Mujer y la organización de ayuda turca Kimse Yok Mu (Hay alguien ahí) de Turquía. El tema principal de la cumbre fue « Las mujeres como los beneficiarios y actores de la acción humanitaria ». Entre los participantes de la cumbre fueron los representantes de 100 organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo, 20 legisladoras de distintos países, académicos mujeres, los derechos humanos y las mujeres de los activistas de derechos y periodistas mujeres. Además, 34 organizaciones locales de 25 países diferentes se unieron a la cumbre. La cumbre apoyó la campaña HeforShe de la Mujer de la ONU.
AMJA, en la oportunidad ha sido representada por Natalia Marcela Molina, única disertante Juez de Latinoamérica. AMJA ha dejado su huella clara en esta Cumbre porque además nuestra representante participó de los grupos de trabajo activamente.
LA exposición de Natalia Molina sobre La ley como instrumento para reducir la vulnerabilidad de mujeres refugiadas y Autodesplazadas en Medio Oriente contempló un doble abordaje, internacional y local desde el respeto de la diversidad cultural, con un mensaje de humanidad.
Se presentó el tema haciendo un paralelismo entre la cultura, Argentina y de Medio Oriente, evidenciando las diferencias culturales en ambas regiones desde la óptica de acontecimientos historicos, ampliando el abordaje a niñas, adolescentes y ancianas.
Se hizo un pequeño análisis del contexto internacional, y la indispensable necesidad de colaboración humanitaria a nivel global.
También se aportaron ideas acerca de cómo paliar el flagelo de las mujeres refugiadas desde un enfoque interdisciplinario propiciando el diálogo y la mediación como herramienta fundamental de pacificación.
Asimismo, se destacó la necesidad de formar mujeres líderes en los refugios con preparación especial, y capacidad de organización interna.
Se exortó la imperiosa necesidad de colaboración internacional para el aporte de alimentos, la garantización de la salud psicofísica y la necesidad de Convenios Internacionales de colaboración mutua que contemplen equipos de trabajos interdisciplinarios para el abordaje de estas problemáticas en aras a la superación de los traumas para mejorar la calidad de vida de las mujeres.
Se exortó la educación a nivel general de implementación de políticas públicas.
Y se recomendó que con urgencia las naciones trabajen en protocolos, pues esta es una deficiencia global internacional, en la implementación de políticas públicas, especialmente desde el punto de vista humanitario.
Se destacó la necesidad de “demoler la idea de que el conflicto es el fin de las relaciones humanas”, y que el conflicto sea el punta pie inicial para “construir” a la luz de los principios que se deducen del derecho a la vida según lo determinado por la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.
Por último, se resaltó la necesidad de escuchar a las víctimas para hallar soluciones, desde que el hombre debe ayudar al hombre, y esta idea no distingue géneros, naciones etnias, cargos o rangos sociales, siendo esta una máxima que la humanidad debe aceptar como regla, para poder salvar a la humanidad.