Soledad Gennari trabaja y revisa la estructura del Poder Judicial con herramientas que vinculan neurociencia y derecho en la búsqueda de generar sentencias despojadas de prejuicios. La semana que viene estará en Córdoba tratando el tema, con perspectiva de género, con operadores jurídicos locales

Por  Carolina Klepp – cklepp@comercioyjusticia.info

La neurociencia y la identificación de los prejuicios y estereotipos en el derecho es un tema que apasiona a Soledad Gennari, quien desde hace un tiempo estudia todos sus aspectos y trata de desmantelarlos en el Poder Judicial, especialmente a la hora de dictar sentencias. Se trata de la presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Neuquén, quien el viernes 9 de noviembre estará en Córdoba invitada por la Asociación de Mujeres Juezas de Argentina (AMJA) y la Oficina de la Mujer del Poder Judicial de Córdoba. Disertará sobre el tema en una jornada con operadores jurídicos. Antes, dialogó con Comercio y Justicia.

– ¿Qué cuestiones aborda la neurociencia vinculada con el derecho?
– Entre ellas: la neurociencia y la identificación de los prejuicios y estereotipos en el derecho, la neurobiología de las decisiones, entender cómo decidimos, contrastar eso con la teoría del razonamiento jurídico. Tratar de pensar si nuestra parte racional, que es la última instancia de la neurobiología de las decisiones, concuerda con el enfoque neurocientífico. Planteo lo que es subsumir una norma, ponderar una solución, una actividad racional, pero lo constrasto con la definición de lo que son los estereotipos y los prejuicios. Los primeros, referidos a una imagen por lo general rígida y negativa de lo que puede ser una persona o colectivo. En tanto que los prejuicios son algo que se conoce mal. Trato de demostrar que los prejuicios y estereotipos se ubican mucho antes de que se realice esta actividad racional. Muchas veces, desde el enfoque jurídico, puede aparecer como una forma muy ordenada pero encontramos que subyacentemente hay estereotipos y prejuicios. En la propuesta que llevaré a Córdoba también mostraré que hay prejuicios en nuestra legislación, estereotipos de género, sobre todo negativos, y después lo analizaré y ejemplificaré concretamente en sentencias. Por ejemplo, entre los estereotipos de género, que una mujer, por realizar determinado trabajo o haber salido a determinadas horas de la noche o tener determinadas ideas, de alguna manera no sea merecedora de protección legal. Puede ser que por un estereotipo positivo una persona, por determinada condición social o educación, no puede ser víctima.

– ¿Qué fue lo que le despertó recurrir a la neurociencia?
– Veo que los Estados somos exhortados internacionalmente a remover los estereotipos y éstos son los que de alguna forma perpetúan patrones socioculturales que vehiculizan o fomentan la violencia. Hay patrones culturales que tienen una base en el estereotipo, ¿cuál es ese estereotipo?, la desigualdad de la mujer, la inferioridad, la incapacidad de resolver determinadas situaciones. Por otro lado, en el caso de nuestra provincia (Neuquén) tenemos una cláusula constitucional, que es el artículo 45, que establece constitucionalmente la obligación del Estado provincial de remover los estereotipos. Éstos perpetúan la desigualdad de género y nos hacen razonar mal, y aparte los tenemos arraigados por nuestro sistema sociocultural y educativo. Por ende, ¿cómo podemos remover lo que no conocemos? Por eso consideré que era necesario que las dos disciplinas dialogarán: derecho y neurociencia. En la Universidad de Buenos Aires hay una cátedra que se llama Neurociencia y derecho, y una especialización, y Facundo Manes y Daniel Pastor tienen un instituto de neurociencia y derecho. La idea es seguir profundizando este campo.

– ¿Cómo utilizar este abordaje en “la diaria”?
– Tenemos millones de teorías de cómo razonamos y cómo identificamos las normas y las aplicamos. Lo que plantearé en Córdoba es que ésa es una actividad posterior y que el estereotipo ya operó y puede estar encubierto en una decisión que en apariencia parece válida desde el punto de vista de la argumentación jurídica, pero una vez que profundizo y empiezo a hacerle como una cirugía, comienzo a encontrar estas imágenes que nos acompañan durante toda nuestra vida y nos hacen decidir mal. Los estereotipos se conforman desde edad temprana, ahora, nuestro cerebro, desde el punto de vista neurocientífico, madura hasta los 30 años pero durante toda nuestra vida seguimos generando nuevas conexiones y nuevas formas de pensar. Es decir, es algo que se puede ir regenerando, lo que pasa es que si no se visibiliza en la educación primaria, secundaria y en los adultos para que los reconozcan, nunca los vamos a remover.
Por otra parte, empezar a observar lo que estamos haciendo. Por ejemplo en Neuquén, mediante el Observatorio de Sentencias con perspectiva de género. También la idea de hacer una suerte de nomenclador, mostrando casos concretos que se repiten estadísticamente en los que operaron estereotipos de género, ya sea positivos o negativos, que no permitieron la cobertura de determinada víctima.

Fuente: https://comercioyjusticia.info/blog/profesionales/os-estereotipos-nos-hacen-decidir-mal-afirmo-la-presidenta-del-tsj-neuquino/