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Postulaciones que no contemplan la diversidad de género

La igualdad entre mujeres y hombres es una cuestión de derechos humanos. Es condición indispensable para el logro de la justicia social y la consolidación democrática, además de ser un requisito previo, necesario y fundamental para alcanzar la igualdad real, el desarrollo económico y la paz social.

El logro de esa igualdad no meramente formal, sino real y efectiva, requiere por parte de los poderes públicos la remoción de situaciones de desigualdad fáctica, lo cual no se satisface con la afirmación casi dogmática contenida en la enunciación del principio de igualdad jurídica o formal de los postulados constitucionales o legales.

Por el contrario, requiere acciones concretas acompañadas de una promoción integral que nos lleve a transitar un cambio sustantivo de paradigmas culturales.

La implementación de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación -creada por la acordada 13/2009, del 23 de abril de 2009-, que estuvo a cargo de la ministra Carmen Argibay, fue un notable avance institucional y científico, que permitió -entre otras cosas-, contar con un « Mapa de género de la justicia argentina », base de estudio y reflexión para la implementación de políticas que contienen perspectivas de género.

Sirvió a su vez para la planificación institucional, a fin de lograr la equidad de género tanto en quienes utilizan el sistema de justicia como para los que desarrollan su labor en ese ámbito, todo lo cual se integra con los avances de la Oficina de Violencia Doméstica -creada por la acordada 39/2006-, a cargo de la vicepresidenta del máximo tribunal .

Ello ha dado sustento a la elaboración de verdaderas políticas públicas preventivas y de erradicación de la violencia de género que han permitido incorporar la perspectiva de género en los poderes judiciales de la Nación y las provincias, llegando a importantes sentencias en materia de violencia de género y trata de personas .

Según el « Mapa de género regional » elaborado por la OM, en nuestro país las mujeres siguen subrepresentadas en los puestos de mayor nivel.

En ese contexto, llama la atención que todavía no se haya posicionada una agenda que aborde la desigualdad de mujeres en la carrera judicial y en el acceso a los cargos de poder dentro del Poder Judicial.

Pero llama más aún la atención que al momento de realizar una propuesta para cubrir las vacantes existentes en el más alto tribunal no se haya tenido en cuenta lo sugerido por el decreto 222/03 que refiere a la necesaria incorporación de la « diversidad de género » en la composición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Conforme esa disposición, y las obligaciones internacionales asumidas por el Estado, debieran proponerse al menos a una mujer.

No debiéramos volver hacia atrás, pues mucho han costado los avances de las mujeres en estos lugares. No se trata de feminizar la Justicia, sino de hacerla más igualitaria y equitativa. Es un mandato constitucional.

La autora es jueza del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos y preside la Asociación de Mujeres Juezas

nota: La Nacion
http://www.lanacion.com.ar/1841082-postulaciones-que-no-contemplan-la-diversidad-de-genero