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Recordando a Carmen

Carmen Argibay. Una mujer que honró a la Patria.

Susana Medina *

 

Mujer de profundas e inclaudicables convicciones democráticas que supo imponer su estilo y pensamiento critico. De pocas palabras e ideas claras, las trasmitió con valentía y sin ambigüedades, aún a riesgo de perder su libertad. Sus palabras no tenían grises ni matices.

 

Más que una jurista, fue una humanista. Le dolía el dolor de la gente, en particular de las mujeres, niños y ancianos. Siempre estuvo preocupada por los más vulnerables, por los que menos tienen, por los que sufren, los desvalidos, por aquellos que no tienen más que su propia existencia y la ponen en nuestras manos. Dedico su vida a mejorar la de los demás a través de múltiples y variadas acciones, y lo que es mas valorable aun, lo hizo en silencio, con humildad, reserva, empatía y generosidad. Como las grandes mujeres de nuestra historia.
Habiendo estado privado de su libertad casi un año sin justa causa ni debido proceso legal, por el autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional”, no guardo rencor ni deseos de venganza. Por el contrario, demostró grandeza de espíritu e independencia de criterio al momento de tener que resolver causas en las que se investigaban delitos de lesa humanidad. Esclava de la ley, no hacia interpretaciones académicas ni dogmáticas de la misma, solo usaba el sentido común y la experiencia.
Reconocida y respetada internacionalmente fue co-fundadora de la Asociación Internacional de Mujeres Juezas, y fundadora de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina. Presidió ambas organizaciones y recibió varios premios por su actividad en favor de los derechos humanos de las mujeres , y sin hacer gala de los mismos, dedico su tiempo, esfuerzo personal y conocimientos , para crear conciencia y sensibilizar respecto de la necesidad de incorporar la perspectiva de genero en todos los ámbitos académicos, institucionales y sociales.-

 

Convencida feminista, creo la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, única en su tipo en el mundo entero, con el fin de capacitar en género a magistrados, funcionarios y empleados que no veían en ella a una superior, sino una compañera de trabajo.
Mas que una amiga se fue una hermana. Más que una docente, se fue una maestra con dedicación a tiempo completo. Se fue una jueza justa. Se fue una mujer que honro a la Patria. Al cumplirse un año de su fallecimiento la recordamos con cariño; nos quedan su ejemplo, y su incondicional amor por sus amigas y por la gente. Hasta siempre querida Carmen!