Diario LA VOZ- Justicia. María Esther Cafure: “Este proyecto de ley puede disuadir no sólo las denuncias falsas, sino cualquier denuncia”

La exintegrante del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba y actual delegada de la Asociación de Mujeres Juezas de Argentina (Amja), María Esther Cafure de Battistelli, cuestionó con dureza el proyecto impulsado por la senadora Carolina Losada para agravar las penas por falsas denuncias en casos de violencia de género y delitos sexuales.

En diálogo con La Voz, sostuvo que la iniciativa “carece de sustento empírico”, contradice normas nacionales e internacionales vigentes y podría desalentar a mujeres y niñas a denunciar situaciones de violencia o abuso.

–¿Qué preocupación genera este proyecto dentro del ámbito judicial?

–Te diría que hay una postura prácticamente unánime en contra. Quienes trabajamos durante años en la Justicia conocemos de primera mano la realidad de las mujeres víctimas de violencia o abuso sexual. Son situaciones permanentes. Hoy, un 60% de las causas que llegan a tribunales tienen relación con violencia familiar, violencia de género o delitos sexuales.

–¿Por qué considera que este proyecto puede ser problemático?

–Porque parte de una premisa que no tiene sustento empírico. Se habla de una supuesta proliferación de falsas denuncias y no existen estadísticas serias que demuestren eso. Incluso los datos que difundió recientemente el Ministerio Público Fiscal muestran porcentajes mínimos. La sola existencia de una denuncia no significa que haya una denuncia falsa.

–¿Qué cree que busca entonces esta iniciativa?

–Creo que hay corrientes que vienen trabajando desde hace años para negar la existencia de la violencia de género o minimizarla. Y estas corrientes no operan de manera frontal sino indirecta. Este proyecto, aunque se presente como una defensa frente a falsas acusaciones, termina funcionando como un mecanismo de disuasión para que las mujeres no denuncien.

–¿Por qué?

–Porque aumenta las penas hasta un mínimo que podría implicar prisión efectiva. Entonces la mujer que denuncia sabe que, si no logra probar lo que pasó, puede terminar acusada. Y en este tipo de delitos la prueba es extremadamente difícil porque suceden en la intimidad. No estamos hablando de delitos fáciles de acreditar.

–¿Eso puede generar miedo?

–Por supuesto. Y no miedo a hacer una denuncia falsa, sino miedo a denunciar cualquier hecho. La mujer ya llega cargada de temor, de culpa, de dudas, de dependencia económica o emocional. Si además el Estado le agrega la amenaza de una posible condena penal, el efecto es claramente disuasorio.

–Usted menciona que estos delitos suelen ser difíciles de probar.

–Sí. Muchas veces se prueban a través de indicios, contextos, relatos persistentes, antecedentes de violencia psicológica o económica. No siempre hay una prueba directa. Y eso no significa que el hecho no haya ocurrido.

–¿Este proyecto contradice normas vigentes?

–Absolutamente. Argentina incorporó la Cedaw a la Constitución Nacional y ratificó la Convención de Belém do Pará. Además, existe la ley 26.485 de protección integral contra la violencia hacia las mujeres. Todo el sistema normativo actual obliga al Estado a facilitar las denuncias, proteger a las víctimas y remover obstáculos. Esta iniciativa hace exactamente lo contrario.

–Losada sostiene que quien realiza una denuncia verdadera no debería preocuparse.

–¿Y qué pasa si no logra probarla? Una absolución no significa automáticamente que la denuncia haya sido falsa. Yo fui jueza durante muchísimos años y jamás dije que una denuncia era falsa simplemente porque no alcanzaba la prueba para condenar.

–¿Le tocó juzgar casos de falsas denuncias?

–Nunca. Y tuve una carrera judicial larguísima. Son casos excepcionales. Generalmente aparecen en conflictos familiares muy puntuales, por ejemplo disputas por tenencia de hijos. Pero de ninguna manera constituyen un fenómeno social alarmante que justifique una reforma penal de esta magnitud.

–¿Cree que todavía hay desconocimiento sobre violencia de género dentro del sistema judicial?

–Hoy mucho menos que antes. Pero durante muchos años fue una materia completamente ausente en la formación jurídica. Recién alrededor de 2010 empezó a trabajarse con más fuerza desde la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema. Yo recorrí personalmente toda la provincia hablando de perspectiva de género y convenciones internacionales.

–Eso fue incluso antes del Ni Una Menos.

–Claro. Todo esto es muy reciente. La problemática es antiquísima, pero el reconocimiento jurídico y social es nuevo. Durante décadas las mujeres callaron porque no tenían herramientas, porque no eran escuchadas o porque directamente se las culpabilizaba.

–¿Qué le preocupa más de este proyecto?

–Que el Estado actúe de manera contradictoria. Por un lado, impulsa campañas diciendo “anímese y denuncie”, crea polos de la mujer y sistemas de acompañamiento. Pero, por otro, propone normas penales que generan temor. No se puede combatir la violencia de género creando más obstáculos para denunciarla.

–¿Qué cree que debería discutirse en cambio?

–El verdadero problema es la enorme cantidad de casos que nunca llegan a la Justicia. La cifra negra de violencia y abuso es enorme. Eso es lo alarmante, no las falsas denuncias.

FUENTE: DIARIO LA VOZ
https://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/maria-esther-cafure-proyecto-ley-puede-disuadir-solo-denuncias-falsas-cualquier-denuncia_0_GW3o0CHcAC.html

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